De vez en cuando rondas los sitios en que viviste ciertas cosas que emergen cada día en el mar de tus recuerdos. Cuanto más próximos te hallas de ellos, más se intensifica el recuerdo; siendo capaz de hasta sangrarte. Suelen ser aceras, fríos bancos... locales. Y es duro tener que cruzarte día a día con cosas que quizás quieres que se ahoguen para jamás volver. Pero cuando ya crees que tocan fondo, vuelven a flotar, debido a la visión directa que precisas de ese sitio. Se crea así un museo en tu propia ciudad. Con cientos de obras de "arte" que ves cada día y a cada día sacas un matiz más. Siendo el primer significado totalmente distinto al último.
Y todos los días atraviesas calles. Y ¿quién sabe si el lugar ese que luce sórdido y rara vez hostil se convertirá en tu próximo escenario? No lo sabes hasta el día en que suceda algo allí. Y entonces sabrás, que ese lugar, es solo un escenario más del gran teatro de tu vida.
I wanted to build a stage...
No hay comentarios:
Publicar un comentario