De la última copa solo recordaba el divorcio. Las palabras del huraño camarero que fácilmente laboraba veinticinco horas al día condujeron sus pasos desde la barra hacia la solitaria y difícil noche en la ciudad. Arranca su mano del bolsillo con la firme intención de contemplar las manecillas que penden en su muñeca. "Las 23:47. Te haces viejo, grandullón", piensa.
Quién sabe qué pensamientos rondaban su cabeza mientras serpenteaba las holgadas calles para acabar desembocando en aquel puente. El puente de ellos. Entonces segrega el alcohol ingerido a lo largo de la noche por sus ojos, pues no más lágrimas están dispuestas a surcar aquellas ya agrietadas mejillas por el frío. No más. Se acerca a la cochambrosa barandilla que resguarda de la caída a viandantes descuidados, y descansa sus hombros sobre ella. Bajo su ser se extiende el río, con cientos de peces festejando el inminente fin de año. Pero no para él. Para él tan solo es un día más... o quizás no. "Te has vuelto débil", sentencian a sus espaldas. "Déjame, quiero estar solo", responde. "Pero si ya estás solo".
31 dic 2011
27 dic 2011
Glamour.
¡Venga tío, aparta esa cosa de mi cara! ¿No sabes que las pistolas matan, o qué? Aunque no son solo las armas capaces de matar, pues ella no llevaba ninguna aquel día... pero ¡esto no es ningún juego, joder! Y, ¿qué demonios? ¡Ojalá la única forma de acabar conmigo fuese aquella que empuñas! Y es que he muerto tantas veces que apenas sé llevar la cuenta de las que he resucitado, y con todas esas aún sigo muriendo.
Aún recuerdo el día que me arrancó el corazón con sus propias manos y lo detuvo en su recorrido hacia su bolso frente a mis ojos. Aún palpitaba. Y con todas esas selló el mecanismo dentado y condenó a la sombra. Y con sus altos tacones desfila curioseando escaparates de la avenida a sabiendas que es suyo mi fiero palpitador. Parece que apenas recuerda que lo lleva consigo, y solo es capaz de hacer memoria cuando le grito desde la otra punta "¡¡hey, tú, estoy aquí!!". Pero todo eso fue en otra ocasión, así que te pido, por favor, ¡que apartes esa puta pistola de mi jodida cara!
Aún recuerdo el día que me arrancó el corazón con sus propias manos y lo detuvo en su recorrido hacia su bolso frente a mis ojos. Aún palpitaba. Y con todas esas selló el mecanismo dentado y condenó a la sombra. Y con sus altos tacones desfila curioseando escaparates de la avenida a sabiendas que es suyo mi fiero palpitador. Parece que apenas recuerda que lo lleva consigo, y solo es capaz de hacer memoria cuando le grito desde la otra punta "¡¡hey, tú, estoy aquí!!". Pero todo eso fue en otra ocasión, así que te pido, por favor, ¡que apartes esa puta pistola de mi jodida cara!
22 dic 2011
Aflicción.
Levantas de tu cama, pero tu alma sigue acostada. No quiere levantarse, y tú, ya estás en el suelo.
Y la congoja se apodera cada ínfimo rincón. ¡Y ojalá con 'rincón' me refiriese a una habitación! Por cada pequeña discusión o llanto, un dolor en el pecho. Y es dolor físico. Impresionante. Cómo lo psicológico llega a doler de verdad. Aquellas frías manos puede que tan solo fueran un pequeño vaticinio de lo que iba a ser todo mi nuevo mundo. ¡Y que por las calles persiga tu rostro entre cientos de caras que perplejas me clavan! Y ni en los ojos más humedecidos estás. Que los platos que se presentan ante mí no incitan mi hambre, a pesar de tener un estómago vacío. Que la Luna apenas es visible, pues el Sol ha dejado de brillar y descubrir su belleza. Que tu recuerdo se estrella contra mi pared, y hecho añicos lo recojo e intento juntar cada parte, ¡pero siempre hay partes que no encajan! ¡Dios si pudiera tener un solo recuerdo pleno! Sí, de todas las cosas. De las que no se hablan casi nunca. Las 'pequeñas' cosas. Como despegar los labios y ver que se forme una sonrisa donde justo unas décimas antes estaba besando. Y saber que el motivo de esa sonrisa, soy yo. Y entonces querer emprender una carga y arremeter de nuevo, para seguir sumándolas. ¡No sabéis qué es tenerla a milímetros y que apoye su coco en mi hombro, tíos! ¡Que hasta las raíces de los árboles tiemblan, colegas! Y que todo lo que parecía una Vida se desvanece un día, y solo te quedan los mellados recuerdos, y miles de texto que te recuerdan lo que un día hiciste, y te demuestran lo que hoy vales.
19 dic 2011
Lamentar no es opcional.
Sonrío; sonrío por todo lo malo que pasamos cada día. Claro, malo. ¿Qué sabemos nosotros que apenas conocemos una parte de la vida? ¿De qué nos quejamos, si vivimos como reyes? ¡Qué reyes! ¡Dioses! Atravesamos continuas peleas con el único ser que se refleja en tu espejo, y aún así todas esas peleas las traspasamos a personas que jamás quisieron figurar junto a ti en aquel espejo. ¡Idiotas! ¿Y qué te queda?
Recordar. Recordar las mil lluvias que te acompañaron mientras atravesabas aquel puente entre el pasado y presente. Quedarte con los momentos que, según tú, eran de vital importancia. Momentos que mientras se sucedían pensabas "Recuerda este momento, es tuyo, joder". ¡Y aún recorre el sudor frío tu espalda y tu corazón se acelera deteniéndose! Porque, claro que volverías hacia atrás, mientras la lluvia asciende y alcanzar todas aquellas manos, olores, sudores, y dientes. Pero este camino es solo de ida, amigo. ¿Y qué te queda realmente? Pensar en el futuro. Claro. Imaginártelo cubierto de una fina tela rosa, protegiendo todas las ideas que brotaron de tu almohada y alcanzaron tu alma y, tener la esperanza, de que aún quedan miles de manos, miles de olores, miles de sudores, y treinta y dos dientes.
Recordar. Recordar las mil lluvias que te acompañaron mientras atravesabas aquel puente entre el pasado y presente. Quedarte con los momentos que, según tú, eran de vital importancia. Momentos que mientras se sucedían pensabas "Recuerda este momento, es tuyo, joder". ¡Y aún recorre el sudor frío tu espalda y tu corazón se acelera deteniéndose! Porque, claro que volverías hacia atrás, mientras la lluvia asciende y alcanzar todas aquellas manos, olores, sudores, y dientes. Pero este camino es solo de ida, amigo. ¿Y qué te queda realmente? Pensar en el futuro. Claro. Imaginártelo cubierto de una fina tela rosa, protegiendo todas las ideas que brotaron de tu almohada y alcanzaron tu alma y, tener la esperanza, de que aún quedan miles de manos, miles de olores, miles de sudores, y treinta y dos dientes.
12 dic 2011
Ego sudado.
Siempre hay cientos de momentos.
Contadas serán las veces en las que podrás afirmar que eras feliz. Cúmulo de condicionantes que hacen que todo tu entorno se vuelva a tu favor, y te sonría; no la vida, sino ella. Y entonces alcanzas la tan ansiada cima, donde te encuentras únicamente solo. ¿¡Qué solo!? ¡Tú y tu gloria! ¡Bendita y puta gloria! Desconociendo el tópico de "Tú no sabes que solo no se está nunca", alcanzas tu nirvana, cegándote de absolutamente todo lo negativo que intente abrazarte. Claro, nada te importa. Te importa solo, pues eso. Y es tu gloria la que serpentea con un cuchillo tu espalda; y claro, como siempre, te desangra. Quizás el exceso de ego hace que la bofetada sea siempre más sonora. Pero ¡¿quién te iba a decir que no?! Podías haber rayado cualquier diamante, pintar el cuadro más hermoso, o recitar lo que nadie jamás se llegó a figurar que sería recitado. Pero claro, eso fueron solo unos momentos, tristemente, contados.
10 dic 2011
Back Home Walkin'
Vuelvo a casa andando.
El manto de oscuridad cubre el colchón del mundo, y mis pisadas surcan las sábanas que se pliegan ante mis zapatos. Mi reloj alcanza las que son casi las dos, para posteriormente alcanzar hora inalcanzable surgida por una difuminada visión debido a gota de lluvia. Una difuminada que también se quiere hacer de notar en las lentes que habitúo, dificultando aunque por poco la escena que inspira. Una escena inmortalizada por luces de navidad, resbaladizas baldosas y carreteras desnudas. Ahora el mundo luce distinto, y yo, vuelvo a casa andando.
Poco ruido exterior es el que capto, pues unos auriculares se interponen entre mi interior y el exterior; poniendo banda sonora a una vida. Aunque no es solo sonido lo que el exterior me transmite. Olor. El olor de la tenue lluvia. Suficiente para ser percibido e inapreciable para la ropa. Y no es olor de dolor, como su perfume; sino olor de naturaleza.
No son pocos los pensamientos que chocan contra las paredes de mí, y todos ellos suelen entremezclarse entre sus curvas impidiéndome otra visión que no sea la suya; pero alguno consigue buscar la línea recta. Y es en esa línea en la que estoy escribiendo. La línea de pensar en lo que aún queda por vivir. La línea del qué estarán haciendo las personas a las que idolatro. Personas que se grabaron en unas imágenes que día tras día contemplo; envidiando sus vidas. Esas vidas que en este preciso instante, lector, están llevándose a cabo de una manera no muy distinta a la suya. Porque, piénselo.
Y es la cerradura la que encaja con mi llave, y no al revés.
El manto de oscuridad cubre el colchón del mundo, y mis pisadas surcan las sábanas que se pliegan ante mis zapatos. Mi reloj alcanza las que son casi las dos, para posteriormente alcanzar hora inalcanzable surgida por una difuminada visión debido a gota de lluvia. Una difuminada que también se quiere hacer de notar en las lentes que habitúo, dificultando aunque por poco la escena que inspira. Una escena inmortalizada por luces de navidad, resbaladizas baldosas y carreteras desnudas. Ahora el mundo luce distinto, y yo, vuelvo a casa andando.
Poco ruido exterior es el que capto, pues unos auriculares se interponen entre mi interior y el exterior; poniendo banda sonora a una vida. Aunque no es solo sonido lo que el exterior me transmite. Olor. El olor de la tenue lluvia. Suficiente para ser percibido e inapreciable para la ropa. Y no es olor de dolor, como su perfume; sino olor de naturaleza.
No son pocos los pensamientos que chocan contra las paredes de mí, y todos ellos suelen entremezclarse entre sus curvas impidiéndome otra visión que no sea la suya; pero alguno consigue buscar la línea recta. Y es en esa línea en la que estoy escribiendo. La línea de pensar en lo que aún queda por vivir. La línea del qué estarán haciendo las personas a las que idolatro. Personas que se grabaron en unas imágenes que día tras día contemplo; envidiando sus vidas. Esas vidas que en este preciso instante, lector, están llevándose a cabo de una manera no muy distinta a la suya. Porque, piénselo.
Y es la cerradura la que encaja con mi llave, y no al revés.
Musa.
Desde siempre he pensado en la idea de algo que sirva como fuente de inspiración para obras futuras realizadas por ti mismo. Ya sea desde pinturas, canciones... escritos, etc. Raramente atribuyo esta cualidad a algún ser que no sea la figura de la mujer. Una mujer tiende a trastornar todos nuestros planes, y siempre hemos sido vulnerables a ellas.
Han pasado miles de años desde la existencia del hombre, y desde el comienzo hemos estado sometidos a ellas y cada uno de sus caprichos, y así será hasta el infinito
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Han pasado miles de años desde la existencia del hombre, y desde el comienzo hemos estado sometidos a ellas y cada uno de sus caprichos, y así será hasta el infinito
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5 dic 2011
"Daydream."
Que tan solo unas simples notas bien colocadas y en el tiempo justo sean capaces de hacerme olvidarme de todo, y ponerme a escribir aquí... es jodídamente impresionante.
Que una simple canción compuesta por un joven que apenas debería saber la mitad que cientos de músicos más experimentados sea capaz de conmoverme e inspirarme más que cientos de otras muchas por otros cientos de muchos... es digno de elogio. Una pieza de cinco minutos con veintiocho segundos capaz de transportarte a otra atmósfera. La armonía de un lugar ajeno a toda realidad. 4th Dimension. Que la canción atraviese distintas fases sin mantener algún tipo de homogeneidad. Intercalar instrumentos de una manera para alcanzar cierta perfección.
Y es tan solo ese impulso el que me ha llevado hasta aquí para compartir esta obra de arte. Que espero que os transmita tanto como lo hace conmigo.
Que una simple canción compuesta por un joven que apenas debería saber la mitad que cientos de músicos más experimentados sea capaz de conmoverme e inspirarme más que cientos de otras muchas por otros cientos de muchos... es digno de elogio. Una pieza de cinco minutos con veintiocho segundos capaz de transportarte a otra atmósfera. La armonía de un lugar ajeno a toda realidad. 4th Dimension. Que la canción atraviese distintas fases sin mantener algún tipo de homogeneidad. Intercalar instrumentos de una manera para alcanzar cierta perfección.
Y es tan solo ese impulso el que me ha llevado hasta aquí para compartir esta obra de arte. Que espero que os transmita tanto como lo hace conmigo.
4 dic 2011
"Build a Stage."
Y dejando un poco de lado la idea de ciudad ajena a tu vida, voy a escribir sobre tu ciudad. Esa ciudad que día a día aguanta tus pisadas pacientes, y sabe dónde estás en cada momento. Hay ojos en cada ventana y oídos en cada puta pared. Y, aunque cada día los árboles luzcan distinto, siguen siendo los mismos.
De vez en cuando rondas los sitios en que viviste ciertas cosas que emergen cada día en el mar de tus recuerdos. Cuanto más próximos te hallas de ellos, más se intensifica el recuerdo; siendo capaz de hasta sangrarte. Suelen ser aceras, fríos bancos... locales. Y es duro tener que cruzarte día a día con cosas que quizás quieres que se ahoguen para jamás volver. Pero cuando ya crees que tocan fondo, vuelven a flotar, debido a la visión directa que precisas de ese sitio. Se crea así un museo en tu propia ciudad. Con cientos de obras de "arte" que ves cada día y a cada día sacas un matiz más. Siendo el primer significado totalmente distinto al último.
Y todos los días atraviesas calles. Y ¿quién sabe si el lugar ese que luce sórdido y rara vez hostil se convertirá en tu próximo escenario? No lo sabes hasta el día en que suceda algo allí. Y entonces sabrás, que ese lugar, es solo un escenario más del gran teatro de tu vida.
De vez en cuando rondas los sitios en que viviste ciertas cosas que emergen cada día en el mar de tus recuerdos. Cuanto más próximos te hallas de ellos, más se intensifica el recuerdo; siendo capaz de hasta sangrarte. Suelen ser aceras, fríos bancos... locales. Y es duro tener que cruzarte día a día con cosas que quizás quieres que se ahoguen para jamás volver. Pero cuando ya crees que tocan fondo, vuelven a flotar, debido a la visión directa que precisas de ese sitio. Se crea así un museo en tu propia ciudad. Con cientos de obras de "arte" que ves cada día y a cada día sacas un matiz más. Siendo el primer significado totalmente distinto al último.
Y todos los días atraviesas calles. Y ¿quién sabe si el lugar ese que luce sórdido y rara vez hostil se convertirá en tu próximo escenario? No lo sabes hasta el día en que suceda algo allí. Y entonces sabrás, que ese lugar, es solo un escenario más del gran teatro de tu vida.
I wanted to build a stage...
Andén.
El hecho de empujar todo lo que será tu día hacia dentro del vagón, y pensar que en las próximas horas no te importará nada de lo que pase en el lugar al que llamas "mi ciudad", es una de las pocas sensaciones que son capaces de enamorarme.
Viajar en apenas algunas horas hacia un lugar que no te conoce. Donde no hay que gente que te conozca, y donde no tienes porqué conocer a nadie. Tan solo quieres imaginarte por un momento que estás en eso: otro lugar. Donde no tienes una vida que te persiga en cada esquina. Donde cientos de lugares no te recuerdan las cosas que hiciste. Dejar de pensar en todos los momentos vividos para solo imaginar los venideros; que conservas en otro lugar de tu mente.
Quizás sean esas ansias que me presionan a querer abandonar el lugar en que vivo. Esas ganas de huir de todas estas esquinas. Enterrar los viejos problemas para cavar en otros nuevos. Un intento de nueva vida; ni mejor ni peor, tan solo distinta. Y es el tiempo de espera hacia ese cambio el que hace que me enamoren momentos como el de antes. Porque tan solo ansío pisar nuevas baldosas en las que grabar mi huella; y escribir sobre cientos de lugares nuevos que esperan mi tinta.
Viajar en apenas algunas horas hacia un lugar que no te conoce. Donde no hay que gente que te conozca, y donde no tienes porqué conocer a nadie. Tan solo quieres imaginarte por un momento que estás en eso: otro lugar. Donde no tienes una vida que te persiga en cada esquina. Donde cientos de lugares no te recuerdan las cosas que hiciste. Dejar de pensar en todos los momentos vividos para solo imaginar los venideros; que conservas en otro lugar de tu mente.
Quizás sean esas ansias que me presionan a querer abandonar el lugar en que vivo. Esas ganas de huir de todas estas esquinas. Enterrar los viejos problemas para cavar en otros nuevos. Un intento de nueva vida; ni mejor ni peor, tan solo distinta. Y es el tiempo de espera hacia ese cambio el que hace que me enamoren momentos como el de antes. Porque tan solo ansío pisar nuevas baldosas en las que grabar mi huella; y escribir sobre cientos de lugares nuevos que esperan mi tinta.
1 dic 2011
Reflejos del alma.
¿Tu vida no te convence? ¿Y qué esperabas? ¿Caviar y champán?
Entras al servicio como una noche cualquiera. Te paras frente al espejo, y miras el resultado del reflejo. Obviamente, el sujeto que se encuentra en él, eres tú. Observas la carcasa. Ha cambiado, pero lentamente. Un cambio progresivo del que no te percatas a menudo, tan solo en momentos como este. Y probablemente pienses que esta es tu mejor forma en todo lo que llevas de vida. Pero estás equivocado. Mañana quizás haya un nuevo cambio y pienses nuevamente que ha sido a mejor; entonces el "hoy" quedaría reducido a pasado, por lo que este no es tu mejor momento. Mejores que ayer; peores que mañana.
Después de un rato fijándote solo en el exterior, dejas de mirar el espejo y comienzas a mirar el relleno de la carcasa. También ha cambiado, y probablemente mucho más rápido de lo que ha cambiado fuera. Tus ideologías y filosofías sobre la vida han cambiado a un ritmo vertiginoso en este último año. Replanteas toda tu existencia de una manera mucho más acentuada a como lo habrías hecho hace algún tiempo. Y a pesar de que esto debería ser un gran logro, no estás tan seguro de que así sea.
Y es en estos momentos en el que te das cuenta de lo rápido que pasa el tiempo. Te das cuenta que desde hace años has intentado conducir tu vida hacia algún camino, pero nunca supiste a ciencia cierta cual. Probablemente tenías una idea, pero una idea lejana; y no supiste cómo ir hasta ella. Y miras al pasado y surgen algunos de los llamados viejos tiempos. Tiempos en los que disfrutabas con algunas cosas y desconocías el daño que te podían causar otras. Y aunque esas cosas hayan estado en tan solo algunas semanas, ya las ves parte de un pasado que jamás volverá.
¿Y qué te queda? El trascurso de cientos de días más y otra noche como está, en la que lo que está dentro también se refleja en tu espejo.
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