3 may 2012

Livin' in poor.

Parece que otra vez vuelve el invierno aunque en mi armario esté la de verano. Recuerdo cuando cada día era el mismo que el anterior; días sin sabor, noches amargas. Quedaba atrapado en el mismo minuto una y otra vez, sin poder salir de él. Luchando por uno nuevo, y perdiendo por el de siempre. Sin salida. Encerrado continuamente en sesenta segundos que se repetían, y se repetían, y se repetían, hasta matarme con una almohada. Recuerdo cuando cada día era distinto al anterior, y amanecía con distintos soles. No importaba el tomorrow, y solo el hoy era importante. Un punto de vista diferente cada día, una oportunidad para seguir vivo. Así hasta que otra vez los sesenta segundos me hacían el preso de su cárcel de arena; y solamente podía limitarme a esperar que el reloj diese de nuevo la vuelta para dejarme absorber entre arenas movedizas. ¿Entonces qué? 

Recordaré cuando los días eran verano. Los días más largos antojándose los más cortos. Caprichosos. De que el tiempo se me escapaba entre los dedos y no podía recogerlo del suelo. Bueno, recogerlo en forma de recuerdos sí. Los recuerdos de una vida sin una muerte. Los latidos del calor. ¡Oh verano! Qué bueno tenerte de vuelta.

4 comentarios:

  1. Me encantó. Esos días que se hacen eternos y nos torturan. ¡Qué placer y alegría nos da cuando los dejamos atrás!
    Hermoso blog, te sigo ^^
    Besos agridulces♥

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  2. ¡Fantástica entrada!
    Espero seguir leyendo cosas tuyas.

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  3. Me encanta tu manera de perderte entre las letras. Las haces tuyas para expresar lo que realmente quieres. Te sigo desde ya mismo.

    (Por cierto: gran entrada. Tienes toda la razón del mundo).

    Un beso.

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