16 mar 2012

Sin tratamiento.

Afirmo que la vida es bendición y sentencio que vivir es perdición. Adictos al vaivén de los acontecimientos. Trata de droga tu historia, y sé un drogadicto. Y ojalá nunca estés de mono; aunque del espacio los haya de por medio. Y no es esta soledad envenenada la que hace que de mí surjan palabras como estas; no, jamás. Es el bienestar. El pensar en frío estando en llamas el que hace una visión de tres sesenta. Porque el optimismo y el pesimismo son aficionados al tenis, y juegan en mi campo. De local, sí. Y me brindan el partido al empezar. Con dos cojones. Y, a pesar de ser uno "mejor" que el otro, ambos son campeones y baten cada punto como el de partido. Y, aunque odie el tenis, amo verlos jugar.




Que si mi vida se encuentra presa en un hilo, es de nylon. Y solo sonaré si me haces vibrar. Solo sonaré en teatros de butacas ocupadas de asistentes sordos. No ciegos. De la cruda incomprensión comprendida en el comprender de la obra. Mi obra.

No hay comentarios:

Publicar un comentario