28 jun 2012

Música como filosofía.

Toda la música está contenida en una dimensión infinita, e inalcanzable de manera directa para el hombre. Todas y cada una de las canciones y piezas musicales se encuentran perdidas por una cuarta dimensión espacial. En el momento en que aprendemos a tocar un instrumento, creamos una conexión hacia esa dimensión que nos permite traer de allí esas canciones. Y es cuando desarrollas cierta habilidad con algún instrumento cuando te es más fácil traer la música desde allí hasta aquí.

En el momento en que se juntan ciertas personas para tocar alguna pieza en común, es cuando se evoca esa canción al mundo real. Se invoca. No existe más que cuando se toca en directo. Ninguna grabación es capaz de captar la atmosphera de la cuarta. Hay que vivirlo.

Y es que cuando tocamos algún instrumento es cuando recargamos los sentimientos perdidos en el día.

No hay comentarios:

Publicar un comentario