25 feb 2012

Luz concentrada.

Años después.

LO HAN VUELTO A CONSEGUIR.
A TAN SOLO UNAS HORAS DEL LANZAMIENTO,
EL SINGLE ALCANZA MILLONES DE DESCARGAS EN TODA LA RED.


Aparta el periódico a un lado de la mesa, dejando visible las tostadas y el café aún calientes. No pudo evitar sonreír a medida que plegaba de nuevo aquellas hojas y dejaba verse aún el titular sobre la mesa. "Lo hemos vuelto a conseguir" - piensa. 

Segundos más tarde, la puerta de la casa anuncia la entrada de alguien; y él, detiene su masticada para asegurar su escucha. Había llegado a casa. Sus tacones hacían más ruido que nunca, debido a la fuerte pisada fruto de la velocidad de su paso, y con cada paso, una palpitada de él. No creería que llegaría tan pronto a casa. Del umbral de la puerta, surgió una silueta femenina, conformada en la elegancia y sutileza de una mujer de oficina. Su mujer. 

 - ¿Qué significa esto? - pregunta sin dejar tiempo a saludos, arrojando el mismo periódico yacente en la mesa hacia él y sus tostadas.
 - ¿A qué te refieres? 

19 feb 2012

Luz tenue.

-  Venga, susúrrame algo - le dijo ella al oído.

La ropa de ambos permanecía firmando el suelo de la habitación. Poco tenía ya que ver con ellos, que se encontraban entre sábanas chorreantes dibujando charcos sobre aquel mismo suelo. Los ojos, aunque cansados, luchaban por no acabar con toda aquella imagen de un parpadeo, y mantuviéronse abiertos mientras él corría su mano sobre el brazo de ella; haciendo pequeños círculos.

 - Venga, te he dicho que me susurres algo, poeta de mierda.
 - No se me ocurre ahora mismo nada, cielo - le responde con la mirada dirigida al infinito de la cama.



Entonces ella se incorporó un poco, lo suficiente para abandonar aquella postura e insuficiente como para que él no continuase con su mano aún recorriendo su brazo, con el fin de hacer chocar las miradas. Ella sabía perfectamente cómo romper cualquier momento que tuvieran en cuestión de segundos, y eso le encantaba.

 - ¿A qué te refieres? - pregunta ella empujando el amor por la ventana.
 - A que -miró al suelo, en señal de fracaso-, ahora mismo no tengo nuevas palabras.

Se produjo un breve silencio. La mirada de ella no se separó un momento de los ojos de él.

 - ¿Y de qué coño me sirves entonces?


El chico de mirada caída.

Se despertó desconcertado. No recordaba nada de su pasado; apenas su nombre, apenas su edad. Frente a él, un hombre mayor, observándole. "Tienes dos opciones - comienza el anciano -; la primera, es que automáticamente recobres todos tus recuerdos y te sientas como hasta hace unas horas, con el intenso fardo de pesimismo u optimismo, lo desconoces; la segunda, es que te cuente yo tu vida, y te limites a creértela solo por lo que te hagan imaginar mis palabras". Apenas sin dudar, el chico opta la segunda opción.

Durante horas, aquel hombre le contó todas las historias pasadas del chico; todas sus angustias, metas, desilusiones, motivaciones, fracasos y logros. Cuando finalizó todas ellas, dejándole hasta el momento antes de su inconsciencia, el anciano desapareció. El chico ahora, tenía una vida basada en una historia contada. No se sentía protagonista de aquello, pero ¿qué tenía si no? Desprestigió la primera opción por miedo a llegar a sentir su fracaso real; sin pensar en algún momento que el logro tampoco sería experimentado.

Cadáver vivo.

Nunca confió en si mismo, ni al principio. Construyó su propia vida frente a una base de palabras que bien podrían ser falsas. Y así, se vio víctima de su propio cuento sin perdices ni final feliz.

18 feb 2012

Been insane.

Aquel día, aprendió a vivir. Comprendió que no necesitaba completar su círculo para saber que su vida giraba en un orden correspondido. Aprendió a abrirlo, y curvarlo hasta alcanzar una U. Dejó derramar todo cuanto se encontraba en su interior. Liberó los miles de momentos. Se esparcieron por el más infinito universo, perdiéndose en la lejanía que ni él alcanzaba a ver. De tres; y ahora de dos. "Vive" - le gritaron.

Yo,
 soy mi peor enemigo.

10 feb 2012

Undécima.

Y es tenerla entre mis brazos el hecho de que sea capaz de creer en algo más allá de lo puramente visible. De enlazarnos como un perfecto lazo rojo bajo la sábana; y que la Sabana sienta envidia de nuestro calor. Mirarla entornando mis ojos, y contemplar que ella mantiene los suyos completamente cerrados. Probablemente viendo más lejos de todo cuanto yo quisiera ver. O quizás, puramente ciega. Ignorando todo y absolutamente todo lo que no se encuentre a nuestro alcance. Y es así como me siento al estar con ella. Apenas concibo el día siguiente, y el día anterior parece a milenios. Cada segundo se graba como una vida al completo; y soy capaz, después, de recordar mis primeros pasos y hasta mi última carrera. Y es cuando su respiración choca contra mi boca cuando siento que me está llamando más fuerte que nunca, a pesar de estar puramente fundidos en aquel abrazo; y que no hay otro lugar en que pueda querer estar que no sea ahí. Pues ella son todos mis exóticos parajes. Todas las montañas nevadas, playas desérticas, senderos imposibles. Y, bueno, qué decir de toda la fauna y flora de estos lugares... ni comparación tienen con su cuerpo.

Y ojalá pudiera exagerar un mínimo para que este texto tuviera el valor que realmente merece, pero, es difícil exagerar cuando apenas puedo llegar a expresar lo que realmente siento cuando su mirada se dirige a mis labios, y tan solo algunos milímetros me separan del cielo.

6 feb 2012

Transmission.

Soy millones de ruedas dentadas transmitiendo la fuerza necesaria para el pensamiento. Exactitud. Siendo lo más enrevesado de un sistema aún más enrevesado. Tu pensamiento antes de acostarme. Las miles de turbinas accionadas dejando surcar a través todo fluido regalando mi energía y arrebatando a la misma vez. Complejo, sí; pero no imposible. Dices de adentrarte en las miles de estanterías sucedidas a su vez por más miles que se curvan varios pares de grados haciendo de sí un laberinto de tinta inteligible. Pero solo si te detienes. De adentrarte en los miles de mares, pues siete son exiguos para ambos, y navegar no paralela a la costa, pues no quieres hacerte ver, si no dirigirte a lo profundo. De ser tu puzzle incompleto aunque completo y tú las piezas remanentes. De que seas mi vampiresa en un laberinto de espejos. De que sea tu castillo, tú la princesa, y dragones acechen puerta pero siendo esta mía de duro material no ceda. Ni aunque porten escafandra.

De que no te entiendes; porque tú conformas mi pensamiento.

4 feb 2012

Presente.

Aquel día, aprendió a quererla. Comprendió que no necesitaba nada más que unas cuantas caricias y algunos de sus besos para saber que su cora estaría tranquilo. Habían sido días de 24/7 con su imagen en su cabeza, pero no en sus ojos. Aprendió a quererla en silencio. Sin que compartieran el mismo aire durante apenas unos minutos para poder decirle cuánto sentía. Sin que supiera nada de él. Sin que ella pudiera entrar en la atmósfera de él y convertirse en su azul cielo. Aunque él no quería más cielo del que se encontraba en su boca. Y es por eso que, cuando volvió, introduciendo su llave silenciosamente y sin haber telefoneado antes, él aprendió a quererla.