22 jul 2012

"Y corten".

Las luces se encendieron, las cámaras dejaron de grabar y los actores dejaron de serlo. Una estampida quedó formada en el escenario y tras él, como cientos de cazadores acechando su presa y lanzándose finalmente a por ella. La silla del director aún la ocupaba, y esperaba no levantarme en un largo rato. Mi actor principal ya arranca su coche, y no tardará mucho en estar en cualquier otra parte. Mi actriz principal. Ella sigue rodeada de algunos aduladores que tan solo deseo esfumar con un chasquido de dedos. Pero no soy esa clase de magos. Veo en su cara inconformidad. La llamo. Me mira. Todos me miran. Ella comienza a venir. Tiene huevos que el director esté más nervioso que la actriz.





 - ¿Qué quiere?
 - Hmm, Nada. Te he visto un poco tensa allí, y he pensado que quizás necesitabas evadirte de todo aquello.
 - En parte tienes razón.
 - En parte.

Hubo un largo silencio. Incluso se dio la vuelta lentamente. Cuando arrancó su primer paso, tuve que volver a hablar.

 - ¡Eh, espera! .
 - Dime - se giró.
 - Hmm.. Nada, que he estado pensando... y podemos ir a tomar un café ahora cuando te quites el vestuario - hice una pausa -, solo si te apetece, claro.
 - No veo por qué no - sonrió, sonreí.

 Comenzó a marcharse nuevamente. Cuando hubo dado cuatro pasos, se volvió de nuevo hacia mí, sin la necesidad de proferir su nombre.

 - Pero ¿y por qué no lo tomamos mientras me quito el vestuario?
 - Entenderás que soy un fracaso.
 - Solo si te quemas.

Y así, salimos de aquella toda escena para grabar otra sin cámaras. Construyendo un escenario carente de atrezo y rebosante de magia. Magia que jamás será grabada por otra cosa que no sean recuerdos. Teme el vello de punta, porque significará que ya no hay alguien que pueda gritar: "Y corten".

1 comentario:

  1. Me encanta. (A pesar De publicar los Comentarios desde mi perfil de google, no tengo al uso Ninguno De loa blogs en Esta plataforma)

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